Penetra las plantas y se desplaza por su interior con la savia ascendente (acción sistémica acropetala) y por dentro de las hojas (acción traslaminar).
Actua sobre varias zonas metabólicas del hongo (acción multisitios) lo cual inhibe el desarrollo de resistencia.
En menos de una hora logra inhibir la germinación de esporas sobre el cultivo y el crecimiento del micelio.
En cuatro días completa su metabolización en aminoácidos que se incorporan a los azucares, lípidos y lignina.